Mientras la fisioterapia deportiva localiza la intervención directamente sobre el tejido lesionado (como una contractura o un tendón inflamado), la osteopatía evalúa el cuerpo entero para entender por qué falló esa zona. Buscamos el desequilibrio de origen (una mala pisada o un bloqueo en la cadera) para solucionar el problema de raíz y que no recaigas.